La desaparición de la ola de izquierdas de Mundaka fue «consecuencia directa del dragado de 287.000 metros cúbicos de arenas y fangos realizada por Astilleros de Murueta en 2003 en la ría de Urdaibai, un volumen jamás conocido en el espacio protegido (ocho dragados desde 1973)”.
Este artículo del Taller de Ecología de Gernika aporta información muy clara para aquellos que quieran “comprender el fenómeno en su globalidad, huyendo de los planteamientos demagógicos que ciertas personas agitaron desde el inicio de 2005.”
En este sentido, los responsables del Taller no quieren estar del mismo lado de “quienes han ocultado sus intereses económicos particulares en la organización del campeonato de surf de Billabong (se habla de de cifras entre los 40 y los 100 millones de pesetas),que se han disfrazado de defensores del mar y de la naturaleza”.
Ahora hay que mirar hacia delante y aprender de los errores. ¿Cuáles han sido los principales aprendizajes?
Las medidas de control han sido insuficientes e ineficaces.
Los estudios de impacto ambiental se han convertido en un apaño, una coartada o un mero trámite burocrático que las empresas sortean con habilidad.
El estudio sobre el seguimiento de la desembocadura del estuario de Mundaka realizado por el equipo de la EHU-UPV debía de haberse previsto con anterioridad.
Existe una necesidad de diseñar e impulsar cauces y espacios de participación ciudadana y de comunicación eficaces.
¿Qué acciones se pueden llevar a cabo a partir de ahora? Esto es lo que proponen:
Alcanzar un acuerdo con Astilleros de Murueta sobre el futuro de su emplazamiento. no puede entenderse que sea el estuario de Urdaibai el que tenga que adaptarse a las necesidades de una empresa.
La administración ambiental debe comprometerse a no repetir los mismos errores que en ocasiones anteriores. La prioridad debe ser minimizar los impactos.
Mientras se adopta una solución más definitiva, si se solicitase un nuevo dragado, la administración ambiental debe impedir la extracción de un volumen tan grande de sedimentos como en este último dragado, que no se permita la deposición de los mismos en el interior de la marisma y que se asegure que se realiza siguiendo estrictamente los meandros naturales de la ría.
Por último, en el caso de recibir encargos de buques grandes, habría que buscarles otro emplazamiento para su construcción.
Gracias a Urdaibai.org me he hecho un poco más consciente del problema, más alla de la dimensión “surfística”.
