
El otro día Salva me pasó esta foto y me quedé de piedra. Estamos en el año 1985, en plena celebración del campeonato del mundo de surf de Lacanau Ocean, a 60 kilómetros de Burdeos, Francia.
En la época franquista el que quería ver cine erótico tenía que ir a Burdeos a ver “El último tango en Paris”. Hace 20 años pasaba algo parecido con el surf, había que ir a Francia para ver cabalgar a los surfistas profesionales.
Una comitiva de surfistas del norte de la península se desplazó a las dunas de las playas de Lacanau para ver en directo a sus ídolos: “Chappy” Jennings, un joven llamado Mark Occhilupo, Martin Potter, Cheyne Horan, Nicky Wood, Tom Carroll, Tom Curren, Gary “Kong” Elkerton,…
La primera expedición había partido al mismo sitio en el año 1984 y las historias que se contaron animaron a muchos surfistas a viajar a Francia para ver a los pros del “circo-i-to” en primera persona, pedirles autógrafos, sacarse fotos con ellos y vivir una experiencia que hasta entonces solo habían visto en revistas.
El campamento base de la expedición se instala en lo alto de la dunas. Nace el sand-surfing. Entre nosotros hay un jugador de rugby y se organiza una partida improvisada de rugby en la arena que acaba con más de un contusionado.
Esta es una foto tomada en un descanso de la competición. Algunos miran a la cámara, otros al mar, otros a ninguna parte. Se vivía una sensación de comunidad, compartida entre surfistas de diferentes edades. Ahora, cuidado que no te pillaran dormido en las dunas que te tiraban con el saco hasta abajo! Estos viajes eran el lugar perfecto para espabilarte, relacionarte con otros y abrirte a otros mundos…además del surf.

2 Comentarios
ahi mesmo me subi yo en el 87. fuimos unos cuantos de salinas y lo pasamos como los indios. a mi me tocaba sobar dentro de un opel corsa, junto con todas las tablas. empezabamos a ver a los pro’s y alucinabamos! charlamos con algunos, surfeabamos con ellos, nos hicimos fotos.. fue acojonante. todavia recuerdo una sesion junto con todd holland y cheyne horan un dia tempranito, precioso.
De brasas nada.