Hace dos días regresamos del sur de Costa Rica y me gustaría compartir con vosotros nuestras aventuras y desventuras durante un fascinante viaje por un lugar considerado como la última frontera salvaje de Costa Rica, la península de Osa.
Excepto el artículo que publicó la extinta revista Marejada, nunca escribí libro alguno, ni colaboré con ninguna revista de surf. Espero que los que os atreváis a leer las peripecias de nuestro viaje lo tengáis presente. Esto es fruto de un aficionado, nada profesional vaya.
Como es posible que me enrolle, dividiré el viaje en varios posts, el inicio, el climax y el final. Después publicaré las fotos que han sido “desclasificadas” en Flickr. Espero que os guste. Para mi ha sido algo muy especial.
Nuestro viaje arranca el día jueves 29 de junio de 2006. Felix Rodriguez de la Fuente, El Destructor, Macho Man, El Europeo y El Hombre del Sentido Común parten desde Bilbao en coche de alquiler y vuelan con Air Madrid desde Madrid a San José, Costa Rica.
El vuelo sale con casi 5 horas de retraso, con un motín a punto de estallar en la puerta de embarque. Los ánimos están caldeados. Un policia conmina a un pasajero a guardar su cámara de video: ¡Está prohibido filmar en el interior de un aeropuerto!
“Los 5 de Bidezabal” muestran una actitud tranquila, no fuera a ser que por instigar un motín tuvieran que pagar por las tablas de surf que acababan de facturar sin pasar por caja. Todo gracias a una madrileña con raices vascas que quería apuntarse a un curso de surf: fué presa fácil.
La tripulación de cabina de Air Madrid muestra sus peores modales, chulería y falta de autoridad. Lo malo es que los billetes de Air Madrid no son baratos como los de vueling y te atienden peor.
Algunos pasajeros son como niños, aunque les repitas algo más alto o de peor tono, no te van a hacer caso y es mejor utilizar otra estrategia, nunca la desidia, ni las malas caras al pasajero.
Los asientos de los aviones de Air Madrid son más estrechos que una silla de niño para el coche y la comida, a mi me gusta la comida de los aviones qué le voy a hacer, deja mucho que desear.
Lo mejor del viaje tenía que ser inesperado, como siempre. Una pareja de españoles escuchó que viajábamos a La Península de Osa y nos comentó que sus padres tenían una “residencia” en pleno bosque tropical. Además, la dueña nació en la ciudad en que vivimos. Intercambiamos emails y prometimos acercarnos, aunque solo fuese a tomar una cerveza.
Nos explicaron como son las cosas en la península de Osa: no hay nada que comer allí. Hay dos opciones: coger un hotel con “todo incluido” en versión local (son hoteles “ecoturistas”, nada de grandes bloquetones, y no son baratos) o ir a unos barracones con cocina.
Si elijes esta última opción, hay que viajar a Puerto Jiménez, el pueblo más cercano y el único, a comprar víveres y son 45 minutos por trayecto por una carretera llena de baches, agüjeros y agua (es temporada de lluvias de abril a noviembre).
Aterrizamos en San José sin sorpresas. Las tablas en perfecto estado, mucho mejor que nosotros, que estamos noqueados por el cambio horario, la falta de sueño y los asientos de Air Madrid. El calor dulce y los olores almibarados nos embriagan.
Muchos taxistas esperan a la salida del aeropuerto. La empresa que nos alquila el 4×4 nos fleta un shuttle hasta sus oficinas y allí elejimos el todoterreno. Toda una bestia, en apariencia.
Nos dejamos asesorar por los empleados de la empresa de alquiler de coches y dormimos en un hotel cercano al aeropuerto con ciertas comodidades. Una ducha y una cama dura se agradecen después de un viaje de 11 horas. Me he hecho viejo, con 20 años no me quejaba de estas cosas.
Al día siguiente partimos desde el aeropuerto sin visitar San José, la capital. La mayoría dicen que no hay nada interesante que ver allí. Seguro que no es cierto pero estamos hambrientos de mar y olas así que partimos hacia Jacó, una de las capitales del surf de Costa Rica.
Llegar de San José a Jacó nos lleva 2 horas en coche, 100 kilómetros de carretera en buen estado y con un solo carril. Enseguida vemos que en Jacó se respira surf y dinero.
Muchas tiendas de surf, la estética de las tiendas es de poster de campeonato antiguo y las tablas son caras. Hay tiendas de muy distinto pelaje. Desde las que venden microbalones de epoxy, tablas All Merrick a 900 dólares y material de surf super técnico, a tiendas de surf tamaño garita de la mili con 4 licras, dos bañadores y 12 tablas de shaper locales. Se puede regatear pero no mucho. Esto no es Marruecos.
Lamentablemente, varios bloques de pisos y hoteles de más de 5 alturas han “desvirgado” el skyline de Jacó que se mantenía en dos alturas. El agua de la playa está sucia y aquí el turismo surfero se mezcla con un desarrollismo de ladrillo-playa que pronto pasará factura. Pero lo más peligroso para el futuro del turismo de Jacó no es la suciedad sino los robos.
Junto a Jacó está Playa Hermosa, un beach-break larguísimo que rompe con marea media subiendo y que levanta unos tubos buenísimos. Fué nuestro primer baño y allí no habríamos de encontrar las mejores olas. Solo las vimos en posters pegados en el bar local.
El baño fué suficiente para tomarle el pulso a una ola que se parece mucho a una orillera tipo Supertubos, en Portugal. La enorme bañera oceánica enfrente de Playa Hermosa choca contra una placa costera a poca profundidad que levanta olas rapidísimas. Una ola de un metro puede llegar al metro y medio en el drop.
Dejamos las 5 tablas de repuesto y todas nuestras maletas en el coche custodiadas por un local a quien pagamos 5.000 colones, unos 10 dólares. Nos damos un baño normalito con marea alta y medio metro pasado. Suficiente para quitarnos “el sudor del viaje”.
Al salir del agua, atamos las tablas, cerramos el coche y vamos a comer un burrito al bar de enfrente. Desde allí vigilamos las tablas aunque el resto del coche no se veía bien. Fué cosa de 3 minutos.
En mi turno de chequeo me pareció ver que faltaba uno de los montones de tablas que transportábamos. Corrí como el diablo hacia el todoterreno temiendo mis peores pesadillas.
Con un cuchillo rasgaron las zinchas y se llevaron la mitad del botín, 5 tablas. Mis dos Pukas, una Peter Daniels 6´6´´ sin estrenar y otra Rawson 6´4´´, mi tabla de diario. A Macho Man le robaron sus dos tablas y El Destructor perdió una. Felix Rodriguez de la Fuente y El Hombre del sentido común salieron ilesos aunque igualmente conmocionados.
Los robos son muy frecuentes en Costa Rica, más todavía en la costa central del pacífico y en el norte del país. “Lo bueno de Costa Rica es que los robos son sin violencia, te roban y se van”, comentaba un “tico” para consolarnos.
El mismo tipo nos aseguró que como esto continúe así, se cargarán el turismo surfero de Costa Rica en cuatro días. Según la oficina de turismo de Costa Rica, solo en el año 2.004, el turismo relacionado con el surf contribuyó con 273 millones de dólares en ingresos y más de 200.000 surfistas visitaron el país.
No creo que haya nada que temer. El robo es un precio que hay que pagar cuando uno baja la guardia baja y se despista en viaje. Lo malo es que los que roban son a menudo mafias de San José que se comunican por mòviles y siguen a los surferos hasta que se despistan, al menos eso es lo que nos dijeron. Estoy seguro de que alguna ayuda recibieron “desde el interior”.
La reacción de los 5 de Bidezabal fué muy rápida. Fuimos a Jacó y El Europeo y el Destructor compraron una tabla, no sin negociar antes. No hay nada peor que comprar una tabla después de un robo. Tras mucho vacilar y comparar creimos encontrar la tabla más adecuada a las condiciones de surfing que encontraríamos en el sur. Macho Man alquiló una tabla.
Decidimos todos que lo mejor de este viaje estaba en el sur, y que era allí donde teníamos que poner rumbo. La tarde de nuestro primer día en Costa Rica la dedicamos a bajar por la costa hasta Playa Dominical.
De camino a Dominical nos dió las largas un camionero. No fué para saludarnos sino para avisarnos de que se nos ha volado de las vacas la tabla alquilada por Macho Man. Como si estuviese bendecida por los dioses, a la tabla no le pasó “casi nada”.
Para finalizar, en playa Bejuco casi nos quedamos tirados en la arena. Enseguida entendimos que el 4×4 tenía “trampa”. Según nos aclaró al final del viaje la empresa de alquiler de coches, la mayoría de los 4×4 que compran son una versión barata, sin turbo. ¿Si esto era Europcar, cómo serían los coches de la empresa “Tico rent-a-car”? Quizá fuesen mejores, quien sabe.
La tracción cuatro y la reductora funcionan de coña pero tienen capada la potencia. Ya lo habíamos notado al bajar de las cumbres cafetaleras de San José pero pensábamos que con la reductora no habría problemas. No fué así.
Los 5 integrantes del “Costa Rica Flipper Challenge” salieron a trabajar en equipo y tras vaciar la arena debajo de las ruedas, solucionaron la situación. La marea estaba subiendo y no teníamos ninguna necesidad de probar las propiedades anfibias del Toyota Prado.
El resto del viaje desde Quepos hasta Playa Dominical fué como ir en una montaña rusa sin cinturón. Es una carretara llena de baches, con “puentes de clic de Famobil” y por la que pasan trailers como los de la primera película de Spielberg. No es una experiencia apta para cardíacos ni coches sin 4×4.
Durante 45 kilómetros que hay hasta Dominical, las plantaciones de palma y las fábricas donde se procesa su fruta son las protagonistas. El olor que emana la palma procesada se parece mucho al olor de la cebada que emiten las fábricas de cerveza. El aceite de palma se utiliza para fabricar jabones de mano, productos cosméticos, etc.
Llegamos de noche a Dominical. Hicimos caso a “la Lonely“, y nos quedamos a dormir en un lugar recomendado por la famosa guía del viajero.
No era nada del otro jueves pero el colchón era duro, la ducha estaba limpia y era un sitio tranquilo. Esta pensíon habría de ser nuestro refugio donde curar las heridas abiertas en nuestro primer día de viaje y donde coger fuerzas antes de emprender camino al sur.
Resto de episodios del viaje a Costa Rica:
Playa Hermosa (viaje a la última frontera salvaje de Costa Rica II)
La Península de Osa (viaje a la última frontera salvaje de Costa Rica III)
Surf en Cabo Matapalo y Pavones (viaje a la última frontera salvaje de Costa Rica 4)

4 Comentarios
que buena primera parte…
Episodio II pronto?
chacho que angustia ,un comienzo de viaje todo negativo …a ver cuando inventan el teletransporte 5 estrellas con piña colada y mulata con abanico..
que bueno, la segunda parte ya. Bienvenidos
vaya, como lo siento gueys…
lo primero welcom bak, que se echaba de menos tu ausencia(…lo q hace no tener vacances)!!!!
a mi CR me gusto mucho, peor he de reconocer que es un poco organizacion “planeta de los Dinios” como mas o menos veo.
el como cuentas la llegada al aeropuerto , los taxistas tirandosete encima y demas, me recuerda mi llegada a San Jose hace escasamente menos de un anio con un calor insufrible y una humedad agobiante.
Nosotros al pacifico como hubo innudaciones no nos acercamos en Octubre, pero Jaco ya nos habian dicho un poco como era el rollo. A la Osa nos quedamos sin poder ir x dias..pero es ocmo dices tu…o vas en avioneta y aun resort de esos yankies todo preparado o es pura aventura por el manglar…lastima no tener dias xa poder hacerlo con el barco y demas.
el problema q dices respecto al turimo y lo de q roben y demas…el problema es q no tiene oficinas de turismo..son todos free lances..por eso vana lo q van. Cuando yo me fui al tortuguero, descubri q el 80% de la gente q trabajaba alli era Nicaraguense….me da q pensar…q jodida esta la cosa….y te intentaban timar ytodos los artilugios posibles para llevarse algo a la boca. ?es eso licito? yo no soy idiota. Si soy tirusta, o mas bien, si viajo…puedo ir con mas o menos pasta pero em la gasto tan guapamente…pero sin q me tonguen/
es el lado oscuro, de CR y de otros mucho sitios…de todo se aprende Jefe….
lo de q haya mafias q te siguen los coches alquilados sabiendo donde paras y demas….eso FIJO…yo cuando fui desde el bosque nuboso,al volcan al caribe etc…todos tenian un primo de un primo de un primo y blablabla….ya se sabe
once bitten , twice shy….
pese a todo, seguro q fue un gran viaje, ahora , como bien dices…cuando nos van pesando los anios…acabas un poco hasta la p*** de todo….jajaja
un saludo y Ave jefe!
Solana