Hay muchos surfistas que no dudan en afirmar que tras la muerte del surfista/leyenda de Malibú Mickey Dora en 2002, llegó el final de la era de los grandes personajes del surf. En cierto modo me alegro de que fuera así.
A pesar de que el surf de nuestros días venera a sus propios personajes (el incombustible y marciano Laird Hamilton o el supercampeón Kelly Slater por poner dos ejemplos), las aguas y los territorios por donde navegan estos atletas, han sido exploradas y cartografiadas.
Quizá por esto, el mundo que rodea al surfing se ha vuelto mucho más permeable y abierto que en el pasado. El surfing moderno tiene unas cuantas décadas y, las posibilidades de que alguien destaque como lo hizo Mickey Dora entre sus coetáneos se reducen, al haberse convertido el surf en un deporte bastante popular.
La historia del surf tiene su propia cosecha de inventores, viajeros, pícaros, atletas y creadores de tendencias. Aunque cada cierto tiempo muchos de estos arquetipos se reciclan, es casi imposible que me parezcan algo nuevo y original.
A medida que leo lo (poco) que se ha escrito sobre “los grandes personajes del surf” me doy cuenta de que muchos de los personajes que nos presenta la industria del surf como “nuevos” y “rompedores” hoy en día, no son más que “remakes” de lo que ya existía (hay excepciones como en todo).
Que conste que esto no es una crítica. Es un hecho que “el espacio” que separa a los surfistas de los que no lo son se ha reducido en los últimos años.
Los que hacemos surf nos alegramos, yo me alegro, de que otras personas puedan disfrutar del surf y de que los que no lo practican hayan dejado de vernos como a “una pandilla de vagos y pendejos que no dan ni golpe”. Los grandes personajes del surf, son eso personajes, y a mi me gustaría poder seguir leyéndolos en los libros (y ahora en los blogs!).

Un Comentario
Ya no existen “grandes personajes” porque ahora no se transciende más allá del físico, no cala la personalidad de las personas. El físico de tal o cual vende más, y además es más fácil de publicitar eso que crear un personaje creíble y fácilmente controlable. De todas aún hay surfers “Bigger than life” como Laird Hamilton, rompiendo moldes.