Amores a primera vista

Esta entrada fue publicada en Reflexión, Surf. Ir al permalink. Publicar un comentario o dejar un trackback: URL del Trackback.

Hoy me he enamorado de la playa donde comencé a surfear en la primavera de hace 25 años. Me he enamorado de un lugar donde he surfeado incontables veces y con quien tengo demasiada confianza.

El tipo de tabla con la que siempre he surfeado ese lugar no es la más adecuada para mi condición física actual ni para lo que me pedían sus olas. Pero algunos surfistas somos muy obstinados.

En muchas ocasiones he dejado plantado a mi spot habitual y me he largado a otro lugar en busca del baño perfecto en vez de elegir una tabla más adecuada para lo que pedía mi “niña bonita”.

Y sin embargo, cuando por pura necesidad no queda más remedio que mirar el spot donde surfeaste toda la vida con otros ojos, te das cuenta de que has disfrutado de algo muy bueno durante demasiado tiempo como para poder apreciarlo ya. Espero que aun no sea demasiado tarde para volverse a enamorar.

Compartir:
  • Facebook
  • TwitThis

Publica un comentario

Tu correo nunca se comparte ni se publica. Los campos requeridos están marcados con *

*
*

Switch to our mobile site