Emotivo cortometraje sobre la evolución del surf de Ibon Amatrian y lo que ha significado, SIGNIFICA, para las nuevas generaciones de surfistas y más allá.
Me quedo con dos conceptos que Ibon resalta al referirse a su evolución desde un surf de ola más pequeña al surf de olas grandes que practica hoy en día: CONSTANCIA y PROCESO. Algo que “nunca llegas a dominar. Siempre hay olas (¿personas?, ¿situaciones?, ¿tu mismo?) que te darán miedo“.
Esto nos lleva al cambio y al aprendizaje constante según sean nuestras circunstancias. Con capacidad de decidir qué queremos para nosotros mismos, qué nos conviene y qué está en nuestra mano hacer y qué no. Cuáles son nuestros límites sin negarnos a “atacar cumbre” cuando el viento vuelva a sernos favorable.
Propongo que esta película se exhiba este verano en las plazas de los pueblos, que la vean juntos nuestros chavales, nuestros mayores, nuestros políticos, nuestras hombres y mujeres.
