Desde que empezamos a hacer surf, muchos de los de mi generación hemos asociado el surfing a la competición. Durante décadas las grandes marcas han invertido miles y miles de euros en promover la competición como via para promover el surf y las ventas de productos relacionados. Muchos creyeron que con el surf uno se podía ganar la vida y tras mucho trabajo duro, unos pocos sacrificados lo han logrado.
Pero las marcas de surf se han dado cuenta de que tienen que empezar a hablar a los que nos gusta el surf (y sobre todo a los que todavía no lo practican o no lo practicarán nunca pero son susceptibles de comprar sus productos) de otra manera.
Festivales de surf, exposiciones, medioambiente, música,...las marcas exploran otros territorios fuera de la competición, tratando de ofrecer lugares de encuentro en los que los surfistas se sientan más cómodos.
Me parece que la mayoría de gente que hace surf se quieren divertir, conocer gente, nuevas experiencias,..y, si las marcas quieren conectar con ellos, tienen que hacer algo más que competición. El mismo café para todos no vale.
Todo esto se me ha ocurrido después de que recibiese un email de la marca Quiksilver ...